¿Qué es mejor, ducha o bañera?



Esta semana toca hablar del espacio de aseo del baño.


Tradicionalmente se usaban bañeras, pero hoy en día la vida se acelera por la velocidad con la que suceden y deben hacerse las cosas. Es por eso que la ducha ha ganado tanto terreno y protagonismo. La ducha nos ayuda a ahorrar tiempo.


Y por eso hoy, al ver una bañera, la relacionamos directamente a un espacio y a un momento de relax y confort. Los baños reconfortantes en la bañera quedaron relegados al fin de semana.

Más allá de esto, cada opción tiene sus ventajas. Hoy voy a tratar de ayudarte a saber cuál es la mejor opción para ti, de una de los debates más "reñidos" de la casa, y distintas opciones decorativas para una y otra.


En otro artículo veremos opciones de mampara y cortina, el elemento que aporta privacidad y contención del agua.


Ambas soluciones definen espacios de baño donde priman el bienestar y la seguridad.

Busques un interiorismo clásico o contemporáneo, tengas muchos o pocos metros, la ducha y la bañera son dos piezas fundamentales que cada vez más conviven juntos en propuestas que hacen de nuestro baño un verdadero lugar para el confort y el bienestar.



La ducha, el dinamismo para iniciar el día

El paso obligado para activar el día. Un lugar para incorporarte a la rutina diaria totalmente despejado y lleno de energía. Debido a este frenesí es que valoramos cada vez más que la ducha sea un espacio que permita movernos libremente. Así, factores como la seguridad o la amplitud se tornan fundamentales y condicionan, para bien, nuestras decisiones a la hora de diseñar el tipo de solución que vamos a instalar.


Platos de ducha que se fabrican en acrílico, como Daiquiri, brindan máxima seguridad porque tienen fondo antideslizante y una instalación a ras de suelo para facilitar el acceso.



Ventajas de tener una ducha en tu baño


1. El tamaño: Las viviendas y los departamentos son cada vez más pequeños, y tener ducha en lugar de bañera puede ser una decisión obligatoria. Al ocupar la mitad del espacio que una bañera, nos permite aprovechar mejor el espacio y dar más amplitud.


2. Seguridad y mejor accesibilidad: si viven personas mayores o con menor movilidad en casa, el uso de la bañera puede ser peligroso. Las duchas son totalmente planas o apenas tienen un pequeño escalón para entrar en ellas. Los platos de ducha antideslizantes garantizan todavía más la seguridad y la comodidad diaria. Tambien se puede aumentar las medidas de seguridad con barras de apoyo para minusválidos


3. Movilidad: Relacionado con el anterior, la ducha permite una mayor libertad de movimientos para ancianos y personas con movilidad reducida.


4. Se adaptan al espacio: en cuartos de baño de geometría complicada, (sobretodo en departamentos), resulta muy dificil introducir una bañera, por las dimensiones generosas que requiere. Las duchas se adaptan mejor a estos puntos muertos, ya que hoy vienen cuadradas, redondas, semicirculares, rectangulares y hasta triangulares.


5. Ahorran agua: Es uno de los puntos mas obvios y que despiertan mas polémica, al momento de hablar de sustentabilidad y consumo responsable. Para una ducha de cinco minutos, necesitamos 95 litros. Para darnos un baño relajante necesitamos mas del doble, 230 litros.


6. Tiempo: la ducha ofrece la rapidez de la que hablábamos, vital para la mayoria durante la semana. Los baños relajantes con tiempo y tranquilidad son casi exclusivos del fin de semana, y aún así, mucha gente adulta prescinde totalmente de ellos.


7. Estilo: las duchas aportan un aire actual y moderno al baño, especialmente si se diseña abierta y a ras de suelo. Aún si quisieras tener algo de confort, una columna de ducha ayuda a relajar y aliviar las tensiones de la espalda.


8. Higiene: las duchas tienen un acceso más fácil y eso simplifica el momento de la limpieza del espacio.



Bañera, la calma de parar el tiempo

Aún así, más allá de que la vida moderna nos acelera, se vuelve mas importante que nunca recuperar lugares y momentos. Por eso la bañera regresa con fuerza y mucha personalidad para el disfrute de los que bajan en ritmo en este lugar.



Ventajas de una bañera


1. La belleza de una bañera: Las bañeras son un objeto capaz de dotar de personalidad a nuestro espacio de baño. Muchas veces no son lo más prácticas, pero el disfrute no siempre es funcional. Una bañera es un objeto bello, casi de culto.


2. Baños relajantes: ¿Quién no ha deseado alguna vez darse un buen baño de espuma? Además, hoy en día se fabrican con prestaciones como hidromasaje, spa, formas ergonómicas, aromaterapia, luces en el agua…


3. Mejor para los niños: si tienes niños en casa, la opción de la bañera gana puntos. no solo hace mucho más fácil su higiene diaria a los padres sino que además se convierte en un espacio de juego que disfrutan todos los pequeños.


4. Lavadero: gracias a sus dimensiones, la bañera resulta el lugar ideal para lavar objetos grandes que no caben en ningún fregadero de la casa.



El espacio en el que vamos a instalar la bañera determina su forma: rectangular, angular, encastrada, exenta o sobrepuesta. Los materiales predominantes son metal o acrílico, que darán un estilo retro o moderno. La bañera de hidromasaje ofrece más comodidad y opciones.


La bañera ha sabido superar su papel de simple elemento sanitario en el cuarto de baño y se ha convertido en un elemento esencial del baño combinando modernidad, diseño y comodidad de uso. Para elegir nuestra bañera tenemos que tener en cuenta estos aspectos:


1. Necesitaremos tener en cuenta el tamaño para que se integre lo mejor posible según las dimensiones de nuestro baño y para que nos aporte la mayor comodidad posible.


2. El estilo de la bañera aporta carácter y armonía en la decoración de nuestro baño.


3. Vamos a elegir **la forma de la bañera en función de nuestros gustos y de la configuración del cuarto de baño.**Puede ser cuadrada, rectangular, angular o exenta.


4. Además de la forma, la bañera puede ser encastrada, que va fusionada en el espacio de la ducha, o bañera exenta. Las bañeras exentas son muy poco comunes. Es difícil verlas en pisos o apartamentos urbanos, porque requieren un cierto espacio y normalmente al distribuir tabiques solemos destinar a la zona de aseos muy pocos metros cuadrados.

5. La bañera está disponible en varios materiales como el hierro fundido o el acero esmaltado, que son materiales bastante pesados. Los materiales sintéticos tipo acrílico y resina son los más elegidos por su bajo peso y las formas propuestas.


6. El revestimiento de la bañera se elige según el tipo de bañera seleccionado: desde un simple faldón que se entrega con la bañera (fácil de colocar) a un revestimiento de azulejos (más trabajo de instalación). Podemos elegir en función de nuestros gustos y de la instalación (nuevo, restauración o sustitución).


7. El tamaño de una bañera se determina en función de su propia altura y del espacio disponible en el cuarto de baño. Cuanto más grande sea la bañera, más bienestar nos aportará. La gama de bañeras es amplia, con largos que van desde los 150 a los 190 cm y anchos de entre 70 y 100 cm.


La tercera opción, combinar ambas funcionalidades en un solo espacio



Para los que no quieren elegir: ducha + bañera


A nadie le gusta tener que renunciar a algo y si podemos no tenemos por qué hacerlo.

Por eso la tercera opción y siempre que las medidas de la superficie lo permitan, es no elegir entre ducha o bañera sino disfrutar de las ventajas y prestaciones de ambas, creando espacios de baño hechos por y para nuestro placer según qué necesitemos en cada momento de la semana o la vida.


Las soluciones mixtas, zonas de baño que reservan un lugar para el plato de ducha y no renuncian a una bañera, son una verdadera apuesta por el cuidado personal en la que, además, podemos conseguir bellísimos equilibrios de diseños y estilos.



Hasta aquí nuestra pequeña guía para elegir entre una ducha o bañera.


Si te quedan dudas o necesitas un consejo para tu caso particular, podés comentar esta publicación o enviarme un mensaje por Instagram.

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