Distintos tipos de lavabo para tu baño

En artículos anteriores hablábamos sobre las distintas partes del baño a las que tenemos que prestar atención si queremos remodelarlo. En el artículo de hoy (y en los siguientes) empezaremos a hacer foco en cada una de esas partes. Hoy comenzamos por la primera: el lavabo.


Como dijimos antes, el baño es un santuario de descanso y relax. También es un ambiente donde podemos probar todas las ideas de decoración que se nos ocurran. Es una estancia ideal para crear un diseño deslumbrante que no nos deje indiferentes.


Soluciones de lavabo

La elección de un buen lavabo ayudará a crear el punto focal que dirigirá las miradas, marcando el comienzo del recorrido por el baño (lo ideal al pensar la distribución es que el lavabo sea lo primero que veamos al entrar). Junto a los demás elementos que lo rodean (espejos, iluminación, toallas, etc.) trataremos de conseguir una especie de altar que no deje a nadie indiferente (dejaremos para otro post este tipo de complementos).


Existen distintos tipos de lavabos, pero podemos encuadrarlos de la siguiente forma:

  • Sobre mesada (pueden ser cuadrados, rectangulares, redondos u ovalados),

  • bajo mesada (embutidos), semi-encastrados (mitad fuera, mitad dentro),

  • formando parte de la propia mesada a modo un bloque (para esto tenemos que utilizar materiales moldeables como el Corian),

  • exentos (con el sifón visto),

  • con mueble para almacenaje o con pie.


Diseño de baños con bacha sobre la mesada

Cuando afrontamos el diseño de un baño podemos tomar decisiones respecto al modelo de inodoro, la grifería, los azulejos, o decidir entre instalar ducha o bañera, pero hasta hace poco más de una década el lavabo solía quedar relegado a la última de las decisiones.

Hasta ese momento el lavabo se concebía en dos versiones: o bien encastrado en la mesada o bien exento como una sola pieza (el lavabo con pie). Éstas de hecho son aún las dos clases más frecuentes que podemos encontrar en la mayoría de los hogares:


Lavabos exentos y encastrados

  • Los lavabos exentos aparecieron primero y eran así respondiendo a una necesidad puramente funcional. Estaban formados por una pieza cóncava para albergar el agua y un pie para sostenerla y ocultar las instalaciones en él. Lo positivo de estos lavabos es que se adaptan con facilidad al espacio disponible, con modelos que varían de tamaño según sea necesario. Tienen el inconveniente de no poseer ningún tipo de superficie útil de mesada para dejar accesorios, quedando limitados al pequeño borde de la bacha.


  • Este punto negativo fue resuelto con los lavabos encastrados, que van «encajados» en la mesada sobre un mueble que además de ocultar el sifón y las tuberías en su interior permiten almacenar productos y objetos de higiene y aseo personal como toallas, cepillos, el secador, la afeitadora, etc. Han aumentado su presencia en prácticamente todos los baños por estética pero sobre todo por funcionalidad, ya que al agregar una superficie de apoyo alrededor de la pileta, agregan un plus de comodidad invaluable a la hora de asearse o maquillarse. Además los diseños son más versátiles, pudiendo elegirse múltiples combinaciones tanto para el acabado del mueble como de la mesada. Un punto negativo, que hay que evaluar en cada caso, son el espacio que ocupa este mueble en baños pequeños y el impacto visual negativo en términos de luz y volumen.



Lavabos sobre mesada

Para «aligerar» el aspecto y adecuarse al reducido tamaño de los baños pequeños el concepto de lavabo evolucionó hacia los lavabos sobre mesada, que cuenta con las ventajas de los anteriores (la optimización del espacio de los exentos y la superficie de mesada útil y almacenaje de los encastrados, uniéndole además una estética diferente y ligera).

Los lavabos sobre mesada no tienen una forma o estilo estandarizado. Esto favorece la diversidad de diseños a gusto del consumidor, se pueden hacer a medida o eligiendo modelos prediseñados. Al momento de elegir un lavabo sobre mesada hay que decidir sobre varios elementos:


1) La pileta o bacha

Su forma y profundidad son a elección. En este sentido, a nivel estético quedan muy bien los redondos, aunque también los hay cuadrados y ovalados. El material tambien es variado, desde la cerámica que usamos toda la vida, al vidrio, maderas tratadas o resinas plásticas como el corian.


2) La mesada

Puede variar en materiales, composición y espesor. Podremos elegirla en madera tratada para darle un aire rustic chic, en corian para un efecto minimalista, en DM lacado, en piedra natural o en los materiales clásicos de las mesadas de cocina, como el Silestone, que nos permiten elegir una variedad de colores.


También podemos elegir el grosor. Estéticamente, cuando vaya acompañada con la pileta quedará mejor de un grosor considerable; si lleva mueble debajo puede elegirse de un espesor más fino.


3) El mueble de guardado

La opción de almacenaje inferior también puede elegirse en base a distintas opciones: la más sencilla será un simple estante flotante, pudiendo agregar un segundo estante bajo en el que almacenar cajas, una cajonera exenta o pequeños cajones suspendidos. Lo mas complejo sería una estructura de mueble hasta el suelo con puertas o cajonera.


La desventaja que muchos le asocian a estos estantes exentos es la presencia de las tuberías vistas. Pero con el auge del estilo industrial ha pasado de ser una molestia a una tendencia, aportando un toque moderno, desenfadado e informal. Por eso lo más habitual son modalidades intermedias, como muebles de mayor o menor tamaño en los que se destaca los estantes y se ocultan las demás instalaciones por el interior.



Hasta aquí nuestro pequeño análisis de lavabos sobre mesada. Seguiremos ampliando este tema más en detalle la próxima semana.


Si te quedan dudas o necesitas un consejo para tu baño, podés comentar esta publicación o enviarme un mensaje por Instagram.

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