Azulejos para cocina: Cómo elegir la opción ideal

Actualizado: 6 sept


El azulejo es un material muy antiguo, pero que cada vez tiene más fuerza y protagonismo en la decoración de interiores. En este artículo nos vamos a centrar especialmente en el uso de azulejos para cocina y en qué tipologías podemos colocar para conseguir una cocina que se vea espectacular.



Aunque curiosamente la tendencia en cocinas actual es sustituir el azulejo de las paredes por pintura (ya sea por economía o por estética al eliminar las juntas), también es cierto que cada vez se usa más en el frente de cocción, alejándonos de la tendencia minimalista de los últimos años de “subir” el material de la mesada hacia el frente.


En cualquier caso, hay que resaltar las muchísimas ventajas que nos ofrecen los azulejos frente a la pintura, no solo a nivel decorativo, sobre todo por su fácil limpieza y mantenimiento.

Además, hoy en día y gracias a internet, nos resulta muy fácil acceder a todo tipo de azulejos para cocina, ya que a las tradicionales tiendas físicas se le unen las que permiten su compra online.


1. Tipos de azulejos para cocina

Lo primero a tener en cuenta al momento de elegir los azulejos de cocina es que existen diferentes tipologías. Veamos sus características.


Azulejo hidráulico

Este tipo de azulejo lleva tiempo siendo el protagonista del estilo modernista.


El acabado final es muy similar al de un mosaico, pero con la particularidad de que en el azulejo hidráulico el dibujo ya viene creado en el interior, mientras que en el mosaico la tesela es de un color uniforme con el que vamos creando el dibujo agrupando varias de ellas.


Con el azulejo hidráulico conseguimos una estética vintage en la cocina.



Azulejo estilo metro

Quizás el azulejo metro sea todo un clásico, pero con el paso del tiempo se ha ido adaptando a cada uno de los estilos más usados de nuestra historia.


Gracias a su versatilidad, este estilo encaja tanto en el estilo clásico como en el contemporáneo. Este azulejo nos permite tener una cocina que nunca va a pasar de moda, ya que es casi atemporal.



Azulejo imitación ladrillo

Las paredes de ladrillo visto llevan tanto tiempo en auge, que es uno de los recursos más utilizados por los interioristas para dar una ambientación distintiva a la vivienda, acercándola al estilo rústico o industrial.


Este tipo de paredes se pueden conseguir de dos maneras: dejando visto el propio ladrillo de la pared o con paneles que imiten este material.




Azulejo imitación madera

La madera aporta una sensación térmica bastante mayor que un azulejo al uso. No obstante, cubrir las paredes de una cocina con madera resulta poco práctico.


En este caso, la madera tiene un punto delicado que el ladrillo no consigue, con lo que si estás buscando funcionalidad y estética a la vez, es más adecuado revestir la cocina con azulejos que imiten la madera, que hacerlo con madera natural.


De este modo vas a conseguir una cocina muy acogedora, sin dejar de ser práctica, ni fácil de limpiar o mantener.



Azulejos imitación metal

Sí, aunque no lo creas, también se ofrecen azulejos con un acabado similar a la chapa oxidada. Si la madera nos permite conseguir una estancia más cálida y acogedora, con el metal ocurre lo contrario: el ambiente resulta frío e industrial.


Sin embargo, al igual que ocurre con la madera, utilizar el metal como base para la cocina no es lo más práctico del mundo, dado que tiende a rayarse y a dejar marcados los dedos de la mano.

Por este motivo, lo ideal para conseguir este efecto es recurrir a distintos azulejos que imiten de alguna forma este material.



2. Formas de los azulejos

Sería imposible detallar en un solo artículo todas las formas posibles de los azulejos para cocina, ya que en realidad podrían tener la que quisiéramos, siempre y cuando pudiesen encajar unas con otras.


Aún así, vamos a repasar las principales.


Azulejos cuadrados

Los azulejos cuadrados son seguramente los más comunes, ya que son fáciles de colocar y encajan a la perfección, siendo además el formato mas común de la baldosa hidráulica.


Estos azulejos pueden colocarse en línea o de forma trabada (como los ladrillos de un muro), dando un aspecto muy en el primer caso y más clásico o vintage en el segundo.



No obstante, hay algo que está cambiando y es la presentación de los tamaños. Aunque han predominado las medidas tradicionales de 15×15 ó 20x20 cm, cada vez gana más terreno la baldosa grande (60×60, 75×75 ó 90x90cm) e incluso la de gran formato (100×100 ó 120x120cm), especialmente en el revestimiento de suelos.


Estos formatos más grandes aportan continuidad al espacio y lo dotan de un estilo más moderno, al reducir el número de juntas.



Rectangulares

El formato rectangular es el más común tanto para el azulejo metro como para el de imitación a ladrillo, que tambien se coloca de forma trabada.


Además, con este formato rectangular se puede jugar en la búsqueda de nuevas colocaciones que nos darán efectos muy variados.



En este sentido se pueden colocar en vertical, horizontal, oblicuo (es decir, con un ángulo de 45°), y también en espiga (alternando oblícuos), siendo una de las colocaciones más usadas para darle un toque chic a una cocina.



Además, la forma de colocar los azulejos afecta a la percepción del espacio.


Por ejemplo, si los colocamos horizontalmente, con el lado más largo paralelo al suelo, los azulejos dan la sensación de ampliar el espacio. Y si los colocamos verticalmente, van a dar la sensación de que el lugar es más alto.



Hexagonales

Por último, vamos a mencionar a los azulejos con forma hexagonal. Este formato no se ve tanto como los demás, principalmente porque su precio es mas caro. Aun asi, no disuade el entusiasmo de las personas y cada vez se popularizan más en nuestras cocinas.


El tamaño casi siempre es estándar, siendo un formato pequeño. No vamos a ver grandes azulejos hexagonales como en el caso de los cuadrados, y su uso normalmente queda restringido a las paredes.


Este tipo de azulejos nos da la libertad de crear diseños aleatorios y muy versátiles, dándole además un toque de glamour y originalidad a nuestra cocina.




3. El color en los azulejos de cocina

Tanto en los azulejos como en el resto de la cocina puede haber variedad de colores. Este aspecto varía en función del resultado que estemos buscando.


La más clásica sería blanca, un estilo que nunca pasa de moda. El blanco es un color que combina con todo y no cansa la vista; es elegante y luminoso, y nos da una sensación de limpieza y amplitud, algo que viene muy bien para tener una cocina fresca y atemporal.


El contrapunto sería el color negro, un color que exhibe elegancia pura y estilo. Usar este color en la cocina es para personas con carácter ya que exhibe un aura de distinción, cobrando el espacio mucho protagonismo.


Si bien puede llegar a cansar la vista si permanecemos mucho tiempo allí, tambien logra que las líneas de las juntas se vean de una manera mucho mas elegante que con los azulejos de colores claros.



Y entre blanco y negro, existen todos los colores que podamos imaginar.


Como se suele decir, “para gustos colores”. Y la cocina no será una excepción, así que podrás elegir cualquier tono que te guste para llenar de vida tu cocina, o al menos acercarte al estilo más acorde con tu personalidad.


En este sentido, así como el blanco y el negro son perfectos para cocinas minimalistas, elegantes o contemporáneas, las cocinas multicolor son perfectas para el estilo boho, llenas de vida y alegría, y el azulejo puede hacer un gran aporte a ese objetivo.


Sin embargo, si se prefiere un toque de color pero con una atmósfera más sutil, basta poner una cocina neutra y un azulejo de color pastel y el resultado será perfecto.



 

Estos son todas nuestras recomendaciones sobre azulejos de cocina.


Si te quedan dudas o necesitas un consejo para tu caso particular, podés comentar esta publicación o enviarme un mensaje por Instagram.



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